Existen varios factores externos que pueden afectar a la calidad de nuestros viñedos, entre ellos, nos encontramos con fuertes lluvias, granizo, pájaros tentados a picar nuestras vistosas uvas maduras o incluso roedores, conejos o cualquier otro animal terrestre que decida degustar nuestra cosecha antes de tiempo. Te contamos cómo solucionar estos problemas con una malla para proteger uvas.

La importancia de encontrar unas mallas de protección segura para nuestro cultivo

Hay que tener en cuenta que no cualquier malla puede servir, pues quizá el uso de una malla inadecuada pueda hacer más mal que bien a nuestro cometido. Por ello, antes que nada, será importante elegir una malla que cumpla con los requisitos vigentes en las normativas agrarias

Cada vez más agricultores optan por este tipo de protección en los cultivos de fruta. De esta manera, se aseguran de que sean cuales sean las circunstancias, su cultivo va a estar intacto y va a llegar a su punto de maduración sin ningún incidente. 

Además, en el caso de la uva, este cuidado cobra mayor importancia, ya que este fruto necesita un cuidado especial durante todo el año, por lo que sería un desastre echar por tierra todo el trabajo realizado, además del coste económico que supondría.

Por todo lo anterior, antes de empezar nuestra producción, será de vital importancia invertir tiempo en encontrar la malla perfecta para proteger nuestro huerto tanto de climas extremos que puedan dañarlo como de depredadores, que pueden no sólo alimentarse con nuestra fruta, si no también provocar el crecimiento de bacterias en las mismas.  

¿Cómo funcionan estas mallas para proteger uvas?

Las mallas especializadas en la protección de viñedos deben tener dos características imprescindibles para llevar a cabo su función, ser ligeras, es decir, de poco peso y ser flexibles. Estas características, aunque a priori parecen propias de una malla poco resistente, nada tiene que ver, pues se amoldan perfectamente a la necesidad de proteger las uvas del viñedo, ofreciendo una resistencia y eficacia avalada durante años por viticultores profesionales.

La colocación de la misma es bastante sencilla y se podrá realizar de manera manual con o sin estructura de cables. La malla se colocará por encima de las plantas de manera que veamos que cubre por completo nuestra cosecha. 

La instalación de la malla, se recomienda realizarla cuando veamos que la uva va cogiendo color y alcance un buen tamaño (es decir, deje de crecer), en este punto ya habrá alcanzado su punto de maduración, y es cuando nuestra cosecha puede estar más en peligro ya que la uva, empieza a acumular azúcar natural presente en la misma, lo que atraerá, según la zona en la que se encuentre nuestro viñedo, a roedores, aves, insectos o conejos. 

Cuando termine la temporada de maduración, se deberán retirar estas mallas, para tener un mayor acceso al cultivo y poder arreglar y podar las ramas que hayan sobresalido de la misma. Al igual que la colocación, la retirada de la malla es bastante sencilla. Además, su resistencia la hace reutilizable por lo que podrás almacenarla para volver a usarla el año que viene o en años posteriores. 

La malla como medida de protección adecuada y respetuosa con el medio ambiente y animal

Una de las ventajas que supone el optar por mallas para proteger uvas antes que cualquier otra opción agresiva como pesticidas u otras medidas para asustar a los depredadores, es que es totalmente respetuosa con el medio y los animales que le rodean. 

El uso de pesticidas podría provocar el envenenamiento de animales, que merodean por los alrededores de nuestros cultivos, y que se sientan tentados a alimentarse de ellos. Además, también hay que tener en cuenta la contaminación ambiental que supone la utilización de químicos y aún más si el uso del mismo es amplio y recurrente.

Otro punto a favor de las soluciones naturales cómo la que ofrece el uso la malla, es que al no tener que usar esta clase de químicos y pesticidas sobre la planta, ésta crecerá de forma más natural, orgánica, saludable, y por supuesto, libre de cualquier producto nocivo para la salud de los consumidores finales.

Como recomendación y siguiendo el hilo de realizar una acción no invasiva con el medio, habrá que tener en cuenta que la colocación de las mallas para proteger uvas juega también un papel importante, ya no solo para la correcta protección si no también para que no supongan ningún peligro para los depredadores,  por lo que deberemos colocarlas con consciencia y estirarlas bien, de manera que queden tensas y bien colocadas, ya que lo contrario podría provocar que los animales se queden atrapados en ellas y no es nuestro objetivo. 

Mallas Rábita para proteger uvas

En rábita, queremos facilitarte el proceso de decisión y compra ofreciendo nuestras mejores mallas para la protección de los viñedos:

Malla antigranizo, la cual, sirve principalmente, como su propio nombre indica, para proteger la vid del granizo pero, también, sirve para proteger el cultivo aislandolo de los pájaros, insectos y roedores.

Malla plastificada, esta malla se puede usar para “provocar” ciertas situaciones de retraso/adelanto en los cultivos, según lo que queramos obtener. Así, si nuestra intención es adelantar la maduración de la uva para conseguir una cosecha intacta ante cualquier eventualidad o factor externo, esta malla nos será muy útil.

Si tienes alguna duda sobre cualquier tipo de malla, características que necesitas para tu cultivo o cualquier cuestión relacionada, no dudes en ponerte en contacto con nosotros ¡Estaremos encantados de ayudarte!