Muchos agricultores optan por esperar a esta época del año para proceder a la plantación de diversos tipos de árboles frutales. Y esto, lejos de parecer contraproducente por la necesidad de mantenerlos protegidos del clima frío, cuenta con varias ventajas que te contamos a continuación:

Durante los meses de invierno, debido a las bajas temperaturas, las plantas tienen una menor actividad y por lo tanto menor sensibilidad a cualquier agente externo que pueda dañarlas.

Por otra parte, si este daño se llegara a producir, nuestra plantación tiene tiempo para reponerse y sanar ante la llegada de la primavera, época clave para la floración y maduración de los frutos. 

Dicho esto, no significa que podamos despreocuparnos totalmente de nuestro cultivo de frutales durante estos meses, pues aún así, necesitaremos mantener unas condiciones adecuadas para su buen desarrollo. 

Para ello, debemos asegurarnos que estamos usando unas mallas de un material adecuado para cada tipo de clima, pues deberán ser muy resistentes.

Nuestra malla antigranizo, está compuesta íntegramente por monofilamento de polietileno de alta densidad (HDPE), se trata de un material fino pero eficiente en cuanto a resistencia ante roturas o desgarramientos.  

Tipos de malla antigranizo para frutales

Este tipo de mallas, son muy efectivas a la hora de abordar una protección total ante fenómenos atmosféricos como el granizo y/o las lluvias torrenciales.

Entre las características comunes de las mallas antigranizo encontramos:

  • Una fuerte protección frente al viento, lluvias y/o granizo.
  • Su función de sombreo, hace que estas mallas cuenten con una mayor resistencia en cuanto a roturas.
  • Ayudan en la acción de reducir la evapotranspiración de los cultivos, lo que los mantiene en un microclima ideal para su maduración.
  • Disminución de situaciones de estrés en los cultivos mejorando la salud de los mismos. Muy importante ya que el estrés en las plantas normalmente es causado por unas malas condiciones climáticas. 
  • No sólo protegen contra climas fríos, sino que también son útiles para hacer frente al exceso de insolación (Para esto, es muy importante la selección del color de la malla).

Además de las características comunes anteriormente comentadas, estas mallas cuentan con otras funcionalidades que dependen exclusivamente del tipo de densidad de la malla. 

Por lo que, antes de optar por una u otra, necesitamos hacer un buen análisis de qué tipo de protección necesitará mi cultivo de frutales, y para ello, en Rábita Agrotextil, contamos con dos mallas de distintas densidades: 

Mallas antigranizo 2,5×3:

En el caso de que, por sus características, nuestro cultivo precise de una mayor resistencia mecánica respecto al clima, esta malla ofrece a los cultivos porcentajes de sombreo inferiores a 35%. Esto quiere decir, que, debido a la mayor densidad del material de la malla, nuestro cultivo estará mejor aislado de fenómenos atmosféricos extremos.

Mallas antigranizo 5×4:

En zonas en las que abundan insectos tipo carpocapsa, y sobre todo si esto se produce en las zonas perimetrales de nuestras instalaciones de frutales, esta malla antigranizo es perfecta para proteger de cualquier plaga que pueda acercarse y dañar el cultivo. Además, este tipo de mallas, son muy útiles como barreras cortavientos en zonas muy ventosas. 

La clave para conseguir una buena protección en estos meses para nuestras plantaciones de frutales es contar con profesionales en el sector con años de experiencia que nos puedan aconsejar y guiar para elegir la malla que más se adecue al cultivo y a las condiciones climáticas específicas del terreno. 

Para ello, en Rábita Agrotextil contamos con una sección de atención al cliente  dónde atenderemos tus dudas y consultas lo antes posible.